14 abr. 2011

Viva la República independiente de tu casa.

Que digo yo que habrá que celebrar que tal día como hoy hace 80 años eran más listos que nosotros. Pusieron al rey Alfonso de patitas en la calle, ahí es ná.

Porque aquí unos servidores españoles seguimos manteniendo a Juan Charlie y su familia real mientras ellos se pasan el día comiendo en bandeja de oro y limándose las uñas. Que no parece que don Felipito se vaya a poner a hacer algo a estas alturas de la vida, hay cosas más relevantes, ¡que tiene que sonarle los mocos a Leonor, hombre! Ah, que esto también se lo hac...bueno, algo importante tiene que hacer, fijo.

Así que para que vayáis centrándoos en lo que hay que resucitar en este país, a cantar la cancioncita. Que ya está bien de tanta tontería, ¡a por la Tercera República!

10 abr. 2011

De quejas y un pelmazo al que aguantar.

Pues yo tengo cosas que hacer, pero prefiero sentarme en el sofá a escribir mientras me como un cuencazo de fresas con nata. Y yo vengo a quejarme así un poco de todo.

Lo primero, del asfixiantérrimo calor primaveril de estos últimos días. Señor del tiempo, haga el favor de ir poco a poco. Que a mí me cuesta acostumbrarme, y si un día salgo con bufanda, guantes, y tres pares de leotardos, al día siguiente no puedo ir con vestidillo de gasa. Un poquito de por favor.

Mi segunda queja, la gente que dice a todo que sí. ¿Por qué? ¿No tenéis opinión? Hombreya, que hay que pelear un poco, que si no la vida es un tostón.

Y es que yo me he dado cuenta de que no he contado nada acerca de la relación abierta que mantengo con un ser, llamémosle Pelmazo. Cuando hablo de relación abierta me refiero a por mi parte, por la suya no es tan abierta, es más cerrada que un búnker. Pero es que a mí el concepto "novio" o "pareja" me da así como un poco de repelús, así que yo ya le he dicho que si quiere referirse a mí delante de sus amigos como su "novia", no lo haga en mi presencia. Tampoco soy tan cruel, ¿no?

En contra de lo que pueda parecer por el mote que le he puesto, me lo paso bien con él. Me hace reír, me lleva a sitios bonitos y me deja su chaqueta cuando tengo frío. Pero es que es un buenazo, porque me dice a todo que sí y es que yo necesito a alguien con quien discutir a veces. Que me diga que hoy vamos a tal sitio porque a él le apetece y yo tenga que enfadarme porque quiero ir a otro. Pues nada, que no hay manera. Que en cuanto digo "podríam..." él ya está diciendo "¡vamos!". Y cansa.

Y es que además el muchacho está un poco chapado a la antigua, véase me lo paga absolutamente todo: las cenas, la entrada del cine, las palomitas, la coca cola (estoy segura de que si pido diez raciones de nachos con queso también me las paga), las copas, los helados, los bocadillos cuando me entra el hambre y me planto en mitad de la calle diciendo que sin comer no puedo dar un paso más... Además me lleva de un lado a otro, que creo que ha gastado más en gasofla en el tiempo que lleva conmigo que en el resto de su vida.

Ahí es cuando discuto. Porque vamos a ver, YO, una mujer del siglo XXI, permitiendo que un hombre me pague hasta el aire que respiro, pues no. Enconces yo me enfado y montamos el numerito en mitad de la calle, o en mitad del bar, o en mitad del restaurante.
Algo parecido a esto:

Pati y Pelmazo en la calle. Un calor que se derretían hasta los perros.

-Pelm, vamos a por un helado, que me achicharro y me apetece uno. De heladeríarica, que están más buenos.
-Claro que sí. (¿Cómo iba a decirme él que no...?)
-Póngame uno de cheesecake, por favor.
-A mí uno de dulce de leche. (Siempre pide helados empalagosos que me hacen replantearme con quién estoy saliendo.)
-Pago yo eh Pelm, no me hagas lo de siempre.
-Sí bueno, no te lo crees ni tú. ¿Entonces para qué estoy yo?
-... No empecemos. Pago yo y punto.
-Pati, ni de coña. Si yo tengo la cartera más a mano, tú tienes que rebuscar en tu bolsodeMaryPoppins.

Nos podemos pasar horas así.

Esa vez entregamos el dinero los dos a la vez. Y la heladera cogió el suyo, diciendo "lo siento, es que yo soy tradicional". Mecagoenlaputa. Iba a tirarle el helado por encima, pero me pareció poco educado.

Y es que cuando le digo "no" a algo, ni se inmuta. Dice "no pasa nada" y sonríe. O es que está enamorado hasta las trancas o es más tonto que hacerlo de encargo. Porque nos vemos poquito, pero siempre que nos vemos es porque yo puedo. Él no tiene nunca nada que hacer, siempre está disponible para mí. ¡¿Eso es normal?!

Todavía estoy esperando que un día me diga que no puede verme porque tiene cosas que hacer.

2 abr. 2011

Cambio horario y desvaríos

Yo vengo otra vez a hablar de Carma. Bueno, de Carma y de cómo salir hasta las ocho y media de la mañana sin tener ni un pelo de sueño. Porque sí, yo creía que era imposible, pero señores, ¡se puede!

La noche empezó con un concierto con Carma y Chicalista. Al acabar, Chicalista nos hizo esperar en la puerta trasera a ver si salía el cantante. Porque ella cumple, y cuando es fan, es fan. Picando a la puerta y poniendo la oreja durante media hora. Y mientras tanto, Carma y yo acordándonos de toda su familia de brazos cruzados.

Y luego fuimos de bares. Y el cambio de hora da lugar a conversaciones como ésta:

Pati: Hoy cambian la hora, así que son las 4, no las 3.
Carma: Ah pero es que yo no toco el reloj, que así para la próxima ya lo tengo cambiao.

Carma (mirando el móvil): ¿Y ésto qué es? ¿Por qué pone las 5:30?
Pati: ¿...? Porque son las 5:30.
Carma: ¿Pero hora nueva u hora vieja?
Pati: Hora nueva.
Carma: Ah, ¿que se cambia sola la blackberry? Pues qué lista, ¿no?

Pobre, la tecnología y ella nunca se han llevado bien.

Después fuimos a bailar. Y qué bailes, señores, ¡qué bailes! Chicalista nos enseñó uno nuevo. Y ya nos podían mirar todo lo raro que quisieran, que nosotras lo dábamos todo.
Cuando dijimos "venga, vámonos que mañana no nos levantan ni con grúa" eran las 8. Pero es que a la vuelta nos encontramos con Gafapasta, el novio de Chicalista.
Éstos dos son tal para cual. Ella, gafapasta alternativa con espíritu perroflauta, es una enciclopedia con patas. "¿Quién fue aquel que dio el discurso de 1638 en..." "Pregúntale a Chicalista, fijo que lo sabe". Él igual, pero sin gafas. Algún día se nos meten a escribir enciclopedias y no les volvemos a ver el pelo.

Acabamos de charleteo en el portal de la antigua casa de Carma. Para que os hagáis una idea, en ese portal cabe un estadio de fútbol. Y así apretaditos, dos.
Y terminamos hablando de que a ella le habían ofrecido farlopa.

Gafapasta: ¿Y consumiste?
Carma: ¿Que si me consumí?
Gafapasta: Que si consumiste.
Pati: Que si consumaste.

Y todo así. Yo creo que era el sueño, pero igual es el trastorno que dicen que tenemos cuando nos juntamos. A mí ya me da igual, lo que pasa es que a esas horas o estamos ya recuperados desayunando churros, o nos apoyamos en algo para no caernos y mantenemos conversaciones balbuceando que fingimos entender.
Porque el término medio de estar vivo pero agilipollao no vale, que hay que explicarlo todo porque siempre hay alguien que no se entera. Suele ser Carma.

Gafapasta: Chapar. Que aparte de estudiar es... "eso" entre hombres... (Al pobre le cuesta explicar las cosas sexuales con claridad)
Carma: ... (Ella tampoco ayuda)
Pati: Dar por culo.

(Iba a hacer alusión a Rajoy y sus intenciones a partir de mayo de 2012, pero lo de iniciar una conversación sobre política a las 8 de la mañana cuando yo lo único que quería era dormir no me pareció una buena idea.)

Al final creo que se enteró. Aunque no lo sé seguro, porque la chica es de distracción fácil. Empaná, vamos.

Luego ya nos fuimos a dormir. Que falta nos hacía.

Y vaya post más largo, si alguien ha llegado hasta aquí que me de su dirección, que le mando un cinco jotas.