11 jun. 2011

Cuarenta de Mayo y yo cenando por ahí.

Me encanta salir a cenar.

Bueno a cenar, a comer, a desayunar y si me apuras, hasta salir a comer entre horas. De plato y todo.

Hoy he ido a cenar a un restaurante que han abierto hace poco donde yo vivo, le doy un doce sobre diez. Podría pasarme horas mirando la decoración como una retrasada, lo que pasa es que no me pareció que mi imagen fuera buena con la boca abierta y los ojos como platos diciendo "mira qué bonito", y  "qué cosa más moooona". Todo así. Yo soy muy lerda.

La comida era para colgarla en la pared de lo buena que estaba. Lo que pasa es que los sabores no se pueden plasmar y eso de pedir que me enmarcaran un trozo de carne masticada me parecía un poco feo, la verdad. No me pega con las paredes del salón.

Además me he reído, y a carcajadas de quedarse sin aire y todo. Si yo ya me troncho de normal, hoy ha sido la risión. Entre tanto jiji jaja me he atragantado con la bebida y no me ha salido a chorro por la nariz porque mi cuerpo ya está entrenado para este tipo de cosas, pero un mortal como vosotros lo habría hecho. Yo es que soy muy de percances de este tipo, pero el cuerpo ya lo va asimilando y aceptando que o se para quieto y para de dejarme en ridículo, o nos divorciamos. Ya se lo he dicho; cuerpo por aquí y espíritu (o alma, o YO, como cojones lo queráis llamar) por allí, y si te he visto no me acuerdo. Como tú a Londres y yo a California pero más campechano, que en España somos muy de pueblo todos.

Ahora me tengo que poner a recoger, y a las dos de la madrugada la verdad es que no me hace mucha gracia. Porque es que mañana viene la chica nueva a ver la casa, a ver si no se asusta con la de trastos que tendrá que limpiar. Así que hay que aplicarse el consejo de madre sabia... No, el de "ponte la rebequita que va a refrescar", no. Que ya hace calor, ¡que es cuarenta de Mayo! A partir de ahora os podéis quitar el sayo, que ya no hay refrán para eso y como nos lo dejemos puesto a las abuelas se la armamos gorda. Yo es que no soy mucho de sayo porque eso ya está pasado de moda, así que yo por si acaso me lo quito todo. A lo que iba, que me voy por las ramas. Las ramas en sentido figurado, no las ramas de los árboles, esas en las que se ponen los pajarillos. Que hablando de pajarillos, hoy he visto uno más bon... Eh, ¿qué hacéis? ¿por qué os vais?

Bueno que hay que limpiar, que mañana viene la chica nueva y no lo puede ver todo hecho una porquería. Ya si eso limpio yo y le pago a ella.