12 sept. 2011

'Carta a todas tus catástrofes'

'Te echo de menos.'




No, ese no sería un buen comienzo. Era la quinta hoja que utilizaba, siempre con el mismo resultado: un par de líneas llenas de tachones que acababan en el fondo de la papelera. 
Había pensado mil formas de empezar, pero ninguna le parecía la correcta. ¿Y si al leer la carta ella la rompía en dos? ¿Y si la tiraba al fuego con sólo leer su nombre en el sobre? La imagen de las palabras deshaciéndose con el sonido del crepitar de las llamas se reproducía en su cabeza.


El café estaba ya frío. pero poco le importaba. De todas formas le había echado demasiado azúcar. Se había acostumbrado a preparárselo así por las mañanas mientras ella dormía plácidamente en la cama. 
Solía quedarse apoyado en el marco de la puerta con la bandeja del desayuno en las manos. Le gustaba verla dormir. El contraste entre las sábanas blancas y su piel tostada por el sol, los mechones de pelo esparcidos desordenadamente sobre la almohada, su respiración acompasada. Y su rostro. Transmitía tranquilidad, serenidad, como si ya en sueños supiera que estaba ajena a todo, que estando allí nada podía pasarle. 


Entonces despertaba. 
Y se incorporaba con la melena despeinada, los ojos brillantes y una media sonrisa que eclipsaba al más brillante rayo de sol. Le encantaba esa sonrisa, era lo que le daba fuerza para levantarse todos los días. Habría sido capaz de recorrer el mundo una y otra vez si eso significaba que ella y su sonrisa le esperarían en casa.


Entonces cayó en la cuenta; jamás la volvería a ver. Ni a ella, ni a su maravillosa sonrisa. Recordó cómo esa fila de blanquecinos dientes enmarcados por unos labios perfectos convertían su peor día en algo que mereciera la pena, y un escalofrío le recorrió la espalda. 
Levantó la mirada para observar cómo las gotas de lluvia repiqueteaban y se deslizaban lentamente por el cristal de su ventana. 
Arrugó el papel y lo tiró a la papelera. Al fin y al cabo, ¿qué significado tenía una carta de amor en pleno siglo XXI?

13 ago. 2011

De aquí no me mueven ni con grúa.

Que me han dicho que en seis horas me tengo que ir de Londres, y esto no estaba en el contrato. Bueno a lo mejor sí, estas cosas me pasan por no leer la letra pequeña.

Pero yo ya les he dicho que ni cobrando, vamos. Yo de aquí no me pienso mover ni un pelo, me niego rotundamente. Así que si sale en las noticias una mujer encerrada en una cabina telefónica no os alarméis, sólo mandadme comida. Preferiblemente jamón, gracias.



Ahora me voy a llorar bajito mirando a la pared y a tirarme de los pelos.

PD. Dinero también podéis mandarme, que desde la cabina las llamadas salen caras.


11 ago. 2011

London part guán.

Patitiesa al aparato. Iba a decir eso de 'corresponsal en Londres', pero hablar de trabajo en vacaciones me da alergia.
Pues eso, que aquí llevo un mes y ya no sé ni por dónde coger el post.
Ésta es la razón por la que las madres torturan a sus hijos con los cuadernillos de verano, porque 'hay que hacer un poco todos los días para que no se te olvide, que luego llegas el primer día al colegio y quedas como una tonta. Y no quiero que mi hija sea la última de la clase.' Ahí viene la colleja, no falla.

Así que para romper un poco el hielo me voy a quejar, que en eso tengo un máster.

Lo primero, el tiempo. El tiempo meteorológico londinense es peor que una pedrada en el ojo; sales de largo y con abrigo porque hace frío, pero espérate porque a las dos horas te salen llagas de la fritura que coges. Eso sin contar que en en el metro hay la temperatura de una vitrocerámica con el cocido a medio hacer.
Sales con vestidillo porque hace buen día y a los diez minutos te encuentras tocando el acordeón y pidiendo limosna para poder comprarte una chaqueta, o cantando para que caigan batamantas del cielo. Y cagándote en la puta madre de envidiando a todo el que pasa con cara de estar calentito en su abrigo. Cabronazos.

Lo segundo, el otro tiempo. El horario de los ingleses es la mierda hecha reloj. ¿A quién se le ocurre levantarse a las 7 de la mañana, comer a las 12 y cenar a las 6? A un inglés, porque a las 2 de la madrugada les cierran los bares. Pero vamos, que para ellos las 2 debe de ser ya la hora del after. 'Vámonos para casa, no sea que a estas horas vaya a amanecer'. MARGARITOS, QUE SOIS UNOS MARGARITOS.

Podría seguir quejándome y despotricar contra lo que aquí llaman comida, pero cuando voy a Camden a ponerme hasta las cejas de fruta con chocolate, se me olvidan todos esos cartones y plásticos que me hacen tragar cuando no hay tiempo para comer decentemente.

Que también, lo que no se vea en Camden... A veces hay gente que está pidiendo a gritos un poco de cariño y una bolsa con ropa limpia. Y porque aquí no está mi madre, que a ver con qué cara se quedaban esos al verla acercarse para poner el grito en el cielo: '¿Pero tú te has lavado la cara antes de mirarte al espejo? Arréglate por favor, péinate un poco y quítate esos pantalones rotos, que pareces una pordiosera!' Luego tocaba el 'Yo así no salgo contigo a la calle', pero eso creo que sólo me lo decía a mí, me tenía mucho cariño.

Lo voy dejando, para que sigáis con el corazón en un puño por ver qué tal estoy con todo el follón que hay aquí montado. Sé que os estáis muriendo por saber si soy yo la que escribo esto o un sicario cobrando por palabras.

Otro día os cuento lo hasta los cojones que estoy de la gente por la calle o cómo me enamoré de un polaco.

Y de paso pruebo esto de la 'ubicación', que con tanta cosa nueva en las redes sociales y el internete me voy a comprar por eBay una piedra y un martillo para bloggear ahí. Y a ver quién me dice que no se lleva lo 'vintage'.

11 jun. 2011

Cuarenta de Mayo y yo cenando por ahí.

Me encanta salir a cenar.

Bueno a cenar, a comer, a desayunar y si me apuras, hasta salir a comer entre horas. De plato y todo.

Hoy he ido a cenar a un restaurante que han abierto hace poco donde yo vivo, le doy un doce sobre diez. Podría pasarme horas mirando la decoración como una retrasada, lo que pasa es que no me pareció que mi imagen fuera buena con la boca abierta y los ojos como platos diciendo "mira qué bonito", y  "qué cosa más moooona". Todo así. Yo soy muy lerda.

La comida era para colgarla en la pared de lo buena que estaba. Lo que pasa es que los sabores no se pueden plasmar y eso de pedir que me enmarcaran un trozo de carne masticada me parecía un poco feo, la verdad. No me pega con las paredes del salón.

Además me he reído, y a carcajadas de quedarse sin aire y todo. Si yo ya me troncho de normal, hoy ha sido la risión. Entre tanto jiji jaja me he atragantado con la bebida y no me ha salido a chorro por la nariz porque mi cuerpo ya está entrenado para este tipo de cosas, pero un mortal como vosotros lo habría hecho. Yo es que soy muy de percances de este tipo, pero el cuerpo ya lo va asimilando y aceptando que o se para quieto y para de dejarme en ridículo, o nos divorciamos. Ya se lo he dicho; cuerpo por aquí y espíritu (o alma, o YO, como cojones lo queráis llamar) por allí, y si te he visto no me acuerdo. Como tú a Londres y yo a California pero más campechano, que en España somos muy de pueblo todos.

Ahora me tengo que poner a recoger, y a las dos de la madrugada la verdad es que no me hace mucha gracia. Porque es que mañana viene la chica nueva a ver la casa, a ver si no se asusta con la de trastos que tendrá que limpiar. Así que hay que aplicarse el consejo de madre sabia... No, el de "ponte la rebequita que va a refrescar", no. Que ya hace calor, ¡que es cuarenta de Mayo! A partir de ahora os podéis quitar el sayo, que ya no hay refrán para eso y como nos lo dejemos puesto a las abuelas se la armamos gorda. Yo es que no soy mucho de sayo porque eso ya está pasado de moda, así que yo por si acaso me lo quito todo. A lo que iba, que me voy por las ramas. Las ramas en sentido figurado, no las ramas de los árboles, esas en las que se ponen los pajarillos. Que hablando de pajarillos, hoy he visto uno más bon... Eh, ¿qué hacéis? ¿por qué os vais?

Bueno que hay que limpiar, que mañana viene la chica nueva y no lo puede ver todo hecho una porquería. Ya si eso limpio yo y le pago a ella.

26 may. 2011

Desvirtualización I: Heike 1.0

El martes tocó desvirtualizar a la primera persona que he conocido en este nuestro mundo blogger-tuiteril: a la cabra loca de Heike. La mujer entre pastar, bailar, berrear y tocar las narices al resto del rebaño tiene poco tiempo, pero me hizo un hueco fantasticabuloso a la hora de comer.

La pobre tuvo que hacer un esfuerzo sobrehumano para disimular su susto al ver mis pintas de perroflauta, y yo me quedé ojiplática al verla a ella y a su vestido. Amor a primera vista, vamos. Por mi parte digo, por la suya... yo creo que no pasó de largo porque es educada y esas cosas, ¡además fingió normalidad durante toda la comida! Un gusto de chica.

Y no va la tía y lo primero que hace al verme es llevarme a Hacienda. ¡A Hacienda! A restregarme que se ha hecho de oro comprando y vendiendo acciones. Qué jodida, con lo que ha ganado en estos cuatro años puede mantenernos a las dos viviendo en un hotel de lujo en Las Maldivas el resto de nuestra vida. Y pobre de la chica que nos atendía, no sabía cómo escribir tales cantidades de dinero en una sola página de datos.

Al salir de allí nos estaba esperando el chófer en la limusina, pero Heike como es una mujer sana y le gusta hacer deporte le dejó tomarse el día libre, ya haríamos nosotras el terrible esfuerzo de caminar dos portales más allá. (En realidad sí que hace deporte, si es que es un partidazo la tía).

Me llevó a comer a un sitio rico donde todo tenía una pinta para babear, me aconsejó qué pedir y todo. Y claro, yo ese día no tenía nada de hambre, así que pedí poco y comí menos. Pero estaba riquísimo. La pobre Heik me miraba con cara de pena porque pensaba que no me gustaba, y en su mente estaba descuartizándome lenta y dolorosamente.

Mientras comíamos me contaba su vida en verso, en prosa, en sirio y en arameo, y la jodida es taaaaan adorable que era imposible no babear. Entre otros, hablamos de las formas de decir "LOL", con expresiones faciales y todo. Y trató de hacerme entrar en razón cuando le expliqué lo de mi enamoramiento con un hombre de cincuenta años. Casado. Y con hijos.

No habíamos acabado de comer y ya estábamos haciendo planes para vernos otro día con más tiempo y alcoholizarnos un rato.
Y la muy cerda todavía tiene tiempo para sacar su tarjeta Business Plus y restregarme los viajazos que se gasta. Que también tendríais que haber visto su cara al abrir mi cartera y encontrarse con el percal que había dentro. De verdad, para hacerse fan y todo.

Al final, como la comida se hizo corta (¿por qué este "jijiji" cuando escribo "la comida"? ¿Vuelvo a mis quince años? Es la primavera.) el mes que viene nos chuzamos como dios manda, con Caipiroskas de fresa que corren de mi cuenta.


(Momento "Oh qué bonito todo, una foto para el recuerdo")

Y yo me pido repetir.

23 may. 2011

No nos vamos.

Quiero llorar bajito. Bueno, qué bajito ni qué cojones leches. Quiero llorar como una niña de tres años, con moco colgando y gritos y todo.

Las gaviotas sobrevuelan toda España. Dicho así suena hasta bonito, pero es que de bonito tiene poco. Vamos, cuando privaticen hasta los chicles que pisáis por el suelo ya me contaréis.
Y tienes que aguantar comentarios como: "Claro, es normal que votes a la izquierda, como eres joven..." Esos tres puntos suspensivos los ha dejado muy al aire, como si el "y no sabes nada de la vida" no se atreviera a decirlo. Como si yo cuando sea abuela y esté haciendo calcetines para mis nietos vaya a ser facha. Tócate las bowlings.
Luego están los del "Pues qué remedio, yo voto al PSOE... porque el PP no me gusta y votar a los minoritarios es tontería, es tirar el voto a la basura". Pues si a los minoritarios les votan cuatro gatos sí, es un poco tirar el sobre por el retrete, pero si todo el mundo piensa como tú, apaga y vámonos. ¡Viva el bipartidismo, yo contribuyo! ¿No será mejor para todos votar al que más nos guste y al que mejor nos represente?

Por cosas como esa estas elecciones han salido mal, pero eso no es motivo para quedarse tirado en el sofá. Que con un poco de esfuerzo las generales saldrán mejor. Tendremos que salir a la calle a reivindicar nuestros derechos y a difundir este movimiento que se ha creado en tan poco tiempo, pero que se ha hecho muy grande. Hay que concienciar a la gente de que hay que hacer algo si queremos un cambio, y hay que hacerlo ya. Ahora, todos juntos. Porque a mí que no me digan que me quedé en casa viendo la vida pasar. Como si me caigo por las escaleras, yo voy con la pierna escayolada y toda la pesca. Y esta batallita se la contaremos dentro de un tiempo a nuestros hijos y nietos. Que yo no hice la mili, pero mirad la que montamos allá por mayo de 2011... (porque el "allá por..." suena como muy lejos, pero es que yo no pienso tener hijos en un futuro próximo). Y venid, venid, que tengo aquí los tuits guardados en un .pdf... Y así.


Así que venga, todo el mundo a la calle. Pero poneos la chaqueta, que todavía refresca y os vais a resfriar.


Eso sí, gritad todo lo que queráis.






2 may. 2011

Para blanda, yo.

Qué bonito es todo.

Esta semana ha sido bastante estresante, pero el viernes me dije: "hoy te relajas o te da un chungo, amiga".
Y tanta relajación creo que no es buena. Vamos, como que no he hecho absolutamente nada este fin de semana largo. Que si un poco de sofá por aquí, un libro por allá y te encuentras haciendo un repaso mental del día y dándote cuenta de que ha sido totalmente improductivo. Pero qué gusto, señores.
Pero eso, como todo, tiene sus inconveniencias. En mi caso, el no hacer nada aumenta considerablemente mi sensibilidad. Y si a eso le sumamos el ambiente primaveral y que mi amiga roja decide hacerme su visita mensual sin llamar al timbre, pues apaga y vámonos. En resumen, que he estado todo el fin de semana abrazada a un cojín y con unos lagrimones del tamaño de la Casa Real.

Lo que más pena me ha dado ha sido lo del curso. Este verano tenía previsto ir a Londres a hacer un curso. Que costaba un pastón y medio, pero era un mes y una oportunidad incrédibol. Y la semana pasada había intentado reservarlo por interné sin resultado alguno, por no sé qué de la tarjeta. Y me dije: "bueno, pues arreglas lo de la tarjeta y la semana que viene sin falta lo reservas". Y ahí estaba yo, el sábado por la tarde entrando en la página a reservar. Haz click en el curso, bien. Pero espera, ¿y la opción de reservar? ¿Cómo que Fully Booked? Se me quedaron los ojos como platos, y la boca como al cangrejo de la Sirenita. Cuando después de un minuto asimilé que el curso se me había ido por el retrete, automáticamente se me puso cara de pena y empezó el drama lacrimógeno. Y a ver qué iba a hacer yo sin el curso, con las ganas que tenía de ir. Y por qué no lo habría reservado antes, si es que eres tonta (cabezazo contra la mesa), tonta (cabezazo contra la mesa), tonta (cabezazo contra la mesa).
Después de estar así un rato, me sorbí los mocos, me sequé los ojos con las mangas y me puse a buscar más cursos. Porque yo a Londres me iba sí o sí. Vamos, con las ganas que tenía. Así que buscando encontré otros tres cursos, de una semanita cada uno. Y allí que me voy, eso no me lo quita nadie. Que yo por mis cursos ma-to.

Entre que eso me dejó de bajona, una cosa por aquí y otra por allá, pues me encontré con un estado anímico un tanto blandengue. Luego ya si me presiona la gente para que escriba cosas, pues me sale la vena amorosa y empalago a todo el que me toque. Que cualquier día me dan una colleja así, sin avisar. Por plasta.

Y con tanto amor en el cuerpo me dieron ganas de arreglarme y salir un poco, así que el domingo me puse mi vestido prefe. Que es muy arreglado para ir a tomar unas cañas por la mañana, sí, pero a mí que me preguntaran, que yo tenía respuestas para todos. ¿Eres creyente? Pues mira, es que hoy beatifican al papa y tiene una que ponerse mona para la ocasión. ¿Eres ateo? Pues me lo he puesto porque sí, si quieres te lo explico mientras pinchamos algo en una terracita. Y así.

La foto está hecha después de salir, así que no pretendáis un planchado de tintorería.

Y claro, yo después de los llantos me vuelvo blandita y con ganas de abrazar hasta a los vasos. Bueno, eso de abrazar a los vasos creo que lo tengo siempre, sobre todo si hay bebida dentro. Así que esa tarde Yaiza se aprovechó de mí y me pidió un relato que le había prometido hacía ya una semana. Y luego me dediqué a dar amor a diestro y siniestro. 

Creo que a veces lo de estar pastelosa se me nota demasiado al hablar conmigo, tengo que ir a cursos para disimular o algo, porque luego me acribillan a cosas bonitas y me ahogo en babas.  

14 abr. 2011

Viva la República independiente de tu casa.

Que digo yo que habrá que celebrar que tal día como hoy hace 80 años eran más listos que nosotros. Pusieron al rey Alfonso de patitas en la calle, ahí es ná.

Porque aquí unos servidores españoles seguimos manteniendo a Juan Charlie y su familia real mientras ellos se pasan el día comiendo en bandeja de oro y limándose las uñas. Que no parece que don Felipito se vaya a poner a hacer algo a estas alturas de la vida, hay cosas más relevantes, ¡que tiene que sonarle los mocos a Leonor, hombre! Ah, que esto también se lo hac...bueno, algo importante tiene que hacer, fijo.

Así que para que vayáis centrándoos en lo que hay que resucitar en este país, a cantar la cancioncita. Que ya está bien de tanta tontería, ¡a por la Tercera República!

10 abr. 2011

De quejas y un pelmazo al que aguantar.

Pues yo tengo cosas que hacer, pero prefiero sentarme en el sofá a escribir mientras me como un cuencazo de fresas con nata. Y yo vengo a quejarme así un poco de todo.

Lo primero, del asfixiantérrimo calor primaveril de estos últimos días. Señor del tiempo, haga el favor de ir poco a poco. Que a mí me cuesta acostumbrarme, y si un día salgo con bufanda, guantes, y tres pares de leotardos, al día siguiente no puedo ir con vestidillo de gasa. Un poquito de por favor.

Mi segunda queja, la gente que dice a todo que sí. ¿Por qué? ¿No tenéis opinión? Hombreya, que hay que pelear un poco, que si no la vida es un tostón.

Y es que yo me he dado cuenta de que no he contado nada acerca de la relación abierta que mantengo con un ser, llamémosle Pelmazo. Cuando hablo de relación abierta me refiero a por mi parte, por la suya no es tan abierta, es más cerrada que un búnker. Pero es que a mí el concepto "novio" o "pareja" me da así como un poco de repelús, así que yo ya le he dicho que si quiere referirse a mí delante de sus amigos como su "novia", no lo haga en mi presencia. Tampoco soy tan cruel, ¿no?

En contra de lo que pueda parecer por el mote que le he puesto, me lo paso bien con él. Me hace reír, me lleva a sitios bonitos y me deja su chaqueta cuando tengo frío. Pero es que es un buenazo, porque me dice a todo que sí y es que yo necesito a alguien con quien discutir a veces. Que me diga que hoy vamos a tal sitio porque a él le apetece y yo tenga que enfadarme porque quiero ir a otro. Pues nada, que no hay manera. Que en cuanto digo "podríam..." él ya está diciendo "¡vamos!". Y cansa.

Y es que además el muchacho está un poco chapado a la antigua, véase me lo paga absolutamente todo: las cenas, la entrada del cine, las palomitas, la coca cola (estoy segura de que si pido diez raciones de nachos con queso también me las paga), las copas, los helados, los bocadillos cuando me entra el hambre y me planto en mitad de la calle diciendo que sin comer no puedo dar un paso más... Además me lleva de un lado a otro, que creo que ha gastado más en gasofla en el tiempo que lleva conmigo que en el resto de su vida.

Ahí es cuando discuto. Porque vamos a ver, YO, una mujer del siglo XXI, permitiendo que un hombre me pague hasta el aire que respiro, pues no. Enconces yo me enfado y montamos el numerito en mitad de la calle, o en mitad del bar, o en mitad del restaurante.
Algo parecido a esto:

Pati y Pelmazo en la calle. Un calor que se derretían hasta los perros.

-Pelm, vamos a por un helado, que me achicharro y me apetece uno. De heladeríarica, que están más buenos.
-Claro que sí. (¿Cómo iba a decirme él que no...?)
-Póngame uno de cheesecake, por favor.
-A mí uno de dulce de leche. (Siempre pide helados empalagosos que me hacen replantearme con quién estoy saliendo.)
-Pago yo eh Pelm, no me hagas lo de siempre.
-Sí bueno, no te lo crees ni tú. ¿Entonces para qué estoy yo?
-... No empecemos. Pago yo y punto.
-Pati, ni de coña. Si yo tengo la cartera más a mano, tú tienes que rebuscar en tu bolsodeMaryPoppins.

Nos podemos pasar horas así.

Esa vez entregamos el dinero los dos a la vez. Y la heladera cogió el suyo, diciendo "lo siento, es que yo soy tradicional". Mecagoenlaputa. Iba a tirarle el helado por encima, pero me pareció poco educado.

Y es que cuando le digo "no" a algo, ni se inmuta. Dice "no pasa nada" y sonríe. O es que está enamorado hasta las trancas o es más tonto que hacerlo de encargo. Porque nos vemos poquito, pero siempre que nos vemos es porque yo puedo. Él no tiene nunca nada que hacer, siempre está disponible para mí. ¡¿Eso es normal?!

Todavía estoy esperando que un día me diga que no puede verme porque tiene cosas que hacer.

2 abr. 2011

Cambio horario y desvaríos

Yo vengo otra vez a hablar de Carma. Bueno, de Carma y de cómo salir hasta las ocho y media de la mañana sin tener ni un pelo de sueño. Porque sí, yo creía que era imposible, pero señores, ¡se puede!

La noche empezó con un concierto con Carma y Chicalista. Al acabar, Chicalista nos hizo esperar en la puerta trasera a ver si salía el cantante. Porque ella cumple, y cuando es fan, es fan. Picando a la puerta y poniendo la oreja durante media hora. Y mientras tanto, Carma y yo acordándonos de toda su familia de brazos cruzados.

Y luego fuimos de bares. Y el cambio de hora da lugar a conversaciones como ésta:

Pati: Hoy cambian la hora, así que son las 4, no las 3.
Carma: Ah pero es que yo no toco el reloj, que así para la próxima ya lo tengo cambiao.

Carma (mirando el móvil): ¿Y ésto qué es? ¿Por qué pone las 5:30?
Pati: ¿...? Porque son las 5:30.
Carma: ¿Pero hora nueva u hora vieja?
Pati: Hora nueva.
Carma: Ah, ¿que se cambia sola la blackberry? Pues qué lista, ¿no?

Pobre, la tecnología y ella nunca se han llevado bien.

Después fuimos a bailar. Y qué bailes, señores, ¡qué bailes! Chicalista nos enseñó uno nuevo. Y ya nos podían mirar todo lo raro que quisieran, que nosotras lo dábamos todo.
Cuando dijimos "venga, vámonos que mañana no nos levantan ni con grúa" eran las 8. Pero es que a la vuelta nos encontramos con Gafapasta, el novio de Chicalista.
Éstos dos son tal para cual. Ella, gafapasta alternativa con espíritu perroflauta, es una enciclopedia con patas. "¿Quién fue aquel que dio el discurso de 1638 en..." "Pregúntale a Chicalista, fijo que lo sabe". Él igual, pero sin gafas. Algún día se nos meten a escribir enciclopedias y no les volvemos a ver el pelo.

Acabamos de charleteo en el portal de la antigua casa de Carma. Para que os hagáis una idea, en ese portal cabe un estadio de fútbol. Y así apretaditos, dos.
Y terminamos hablando de que a ella le habían ofrecido farlopa.

Gafapasta: ¿Y consumiste?
Carma: ¿Que si me consumí?
Gafapasta: Que si consumiste.
Pati: Que si consumaste.

Y todo así. Yo creo que era el sueño, pero igual es el trastorno que dicen que tenemos cuando nos juntamos. A mí ya me da igual, lo que pasa es que a esas horas o estamos ya recuperados desayunando churros, o nos apoyamos en algo para no caernos y mantenemos conversaciones balbuceando que fingimos entender.
Porque el término medio de estar vivo pero agilipollao no vale, que hay que explicarlo todo porque siempre hay alguien que no se entera. Suele ser Carma.

Gafapasta: Chapar. Que aparte de estudiar es... "eso" entre hombres... (Al pobre le cuesta explicar las cosas sexuales con claridad)
Carma: ... (Ella tampoco ayuda)
Pati: Dar por culo.

(Iba a hacer alusión a Rajoy y sus intenciones a partir de mayo de 2012, pero lo de iniciar una conversación sobre política a las 8 de la mañana cuando yo lo único que quería era dormir no me pareció una buena idea.)

Al final creo que se enteró. Aunque no lo sé seguro, porque la chica es de distracción fácil. Empaná, vamos.

Luego ya nos fuimos a dormir. Que falta nos hacía.

Y vaya post más largo, si alguien ha llegado hasta aquí que me de su dirección, que le mando un cinco jotas.

26 mar. 2011

Sin ser yo nada de eso. O sí. I

Yo vengo a hablar de tías. Porque después de haber visto unas cuantas películas lesbianizantes, mi sexualidad se ha vuelto muy turbia.


Y sí, señores, una de esas películas es Cisne Negro. No me extraña que le hayan dado el Oscar a la Portman, porque a mí es que me temblaban las patas. Y las manos. Y todo. Porque vaya artistaza que está hecha la chica, en ésta y todas sus películas. Yo es que me la llevaba al huert...eso, que olé por Natalie Portman.



Siguiente en el ranking de tías a las que me tiraría: Julianne Moore
Yo es que a esta mujer le daba vuelta y media. Que no sé qué tengo con las pelirrojas de piel blanca, pero es que mi Juli se lleva la palma. Y me preguntaréis, ¿te gustaba de (más) joven? Pues no, ya sé que todo el mundo dice que estaba más guapa, pero es que a mí me gusta ahora. Y punto.



Sara Grünewald. A mí esta chica me pone... que toco pan y lo chamusco. Llamadme loca. Y es que además de la foto os voy a poner el vídeo, que si no os convierte al bollerismo, nada lo hará.



Courtney Cox. Yo, ante todo, fan de Friends. Me parece la mejor serie del mundo, de esas que guardas siempre en la estantería y de vez en cuando la sacas y te la ves entera. Y aún sabiéndome los diálogos casi de memoria, me sigo riendo como una descosía. Y es que en Friends Court está mona, pero como es tan... Mónica, soy incapaz de concebirla en el sentido sexual. Pero en su serie Dirt, está de toma pan y moja. Y en los estrenos de las pelis también. Y paseando al perro. Y... y todo.


Y hasta aquí mi sesión de bollerismo de hoy. Me quedan unas cuantas, no os creáis... Otro día haré la segunda parte. 



21 mar. 2011

Bailando y otras cosas con lobos

Yo vengo a hablar de fiesta. Para los gafapastas, tiempo de ocio. Vamos, salir de marcha. Y me han dicho ( Blog Carnival Freak, de worm ) que me cogiera a tres histórical cáracters para irme por ahí a mangarla.

Tenían que ser un científico o pensador, un líder político y un revolucionario. Pues yo ya me he pedido a los míos: Sigmund Freud, Vladimir Lenin y Ernesto Guevara.



El primero, este señor.
AUSTRIA FREUD ANNIVERSARY

Con Freud me iría a bailar como si no hubiera mañana a discutir. Que a mí las discusiones con gritos y caras rojas-moradas-verdes no me gustan, pero discutir en el puro y casto significado de la palabra (Discutir: Defender dos o más personas opiniones o intereses opuestos en una conversación. Debatir, disputar.) es uno de mis jóbis.
Además, tengo que preguntarle si lo de la teoría esa de ver el sexo en todo lo que se sueña le hizo follar más. Porque si es así, yo me invento una. Así a voz de pronto, si alguien sueña que hace una tortilla de patatas, significa claramente que tiene unos deseos fervientes de practicar sexo. 



Para salir a tomar algo, me pido a Lenin. 

Que Lenin tenía que ser majo, el hombre. Y si ya de normal caía bien, me lo quiero imaginar con unas copas encima. Unas cañitas para calentar, se pasa los copazos, y de vez en cuando unos chupitos, que en los sitios de frío donde vivía él le daban al vodka. 
Y de paso le informo de que cuando tenga gato, se llamará Lenin. Que no creo que le importe, pero a mí con la sangre en alcohol tampoco me importará nada de lo que salga de mi boca. Si es que soy capaz de hablar.



Y para acabar:

Con Ernesto Guevara me voy a cenar... y lo que surja. Bueno, más bien lo que surja, lo de la cena es un mero trámite. Porque es que ese hombre... esa barba, ese tono de piel, esa mirada, esa sonrisa, esa voz grave y varonil, ese carácter... es que me temblequean las piernas del gusto.
Vamos, que ese hombre hace que se me disparen las hormonas, y ya si me lo imagino metiéndome de todo menos miedo*, es que se me nubla la vista.

* Expresión por la que doy las gracias a mi amiga Tienesuncigarro, que me tuvo riendo media hora. 



Así que ya sabéis, si alguien quiere regalarme algo por mi cumpleaños, que me reviva al Che y me lo traiga envueltito en papel de regalo, que yo ya lo desenvuelvo... y le quito todo lo que sobre. Y ya le doy uso, si eso.

16 mar. 2011

De poderes y deberes

Me han dicho (Primer Blog Carnival Freak, de worm) que escribiera sobre los poderes que a mí, como ser que busca la utilidad por encima de todo, me gustaría tener. Aparte de los de siempre, claro. Que fuerza, invisibilidad, Rayos-X...a todo el mundo le gustan, pero es que ya son un poco cansinos. Y ya es tarde, pero yo lo escribo igual, que yo soy muy de hacerlo todo el último día.


En el puesto número 3: Teletransportación. Que sí, que vale, que es muy normal, ¡pero es que es útil, joder! Te levantas tarde, te vistes a toda hostia velocidad, te pones las bragas en la cabeza y la camiseta de pantalón. Luego te das cuenta y te cambias. Al desayunar se te cae el café, haciendo un manchurrón del tamaño de China en la camiseta. Te cambias otra vez. Sales de casa. Con todo el pifostio que has montado, no esperarás coger el autobús a su hora, iluso. Coges el coche, ya ni atinas a meter la llave en el contacto del cabreo que llevas. Atasco. Después de chorrocientas horas, llegas al trabajo. Tu jefe no te va a recibir con un Möet Chandon y unas ostras, no. Te vas a llevar una bronca. Y collejón porque no se puede, que sino también.
¿Qué pasaría con la teletransportación? Te levantas tarde, pero ya no te vistes rápido, porque te te-le-trans-por-tas. Te da tiempo hasta a hacer unas bragas de ganchillo. Te preparas, y a la hora de salir de casa, dos pasos a la derecha, tres a la izquierda, un salto, guiño del ojo izquierdo, guiñ...qué cojonés, una palmada y a tomar por culo. Y llegas pronto al trabajo. Y tu jefe no te va a recibir con un banquete real, pero la bronca mañanera te la has ahorrao. Y luego en tu hora de comer, tiras de teletransportación y al Caribe a
tostarte al sol un rato.


En el puesto número 2: Hacer voodoo con la mirada. Que hay mucho monguer por ahí diciendo cada chorrada... Bueno, y haciéndola también. Así que con la tontería, patada mental en los huevos y listo. ¡Ah! Y por la tele también. Que es que a Gadaffi y demás bichos tóxicos no los tengo cerca.


Y en el puesto número 1, lo mejor de lo mejor, la crème de la crème: Memoria ilustrada. Ésto está algo confuso, así que lo explico. Mantienes una conversación con alguien, y te dice algo de lo que no tienes ni repajolera idea. Pues te vas a la enciclopedia de tu cabeza y gugleas lo que quieras. Y es útil, ¿eh? que tiene fotos y todo. Así puedes dejar mal a cualquier "holamellamoxylosétodo" que te eches a la cara. Y para los exámenes ya ni te digo si es útil, que lo de dejarte los dientes mordiendo el bolígrafo y los ojos mirando al techo, se acaba.


Así que hasta aquí mi aportación a la lista de poderes. Y sin olvidar eso de que "un gran poder conlleva una gran responsabilidad". Pero que ni éstos son grandes, ni tienen que conllevar nada. Aunque yo soy responsable y eso, ¿eh?

10 mar. 2011

Madrid I

Hace poco fue el cumpleaños de Carma (mi chica número 1), así que me planté allí de sorpresa. Porque así soy yo, impredecible. Impredecible también fue su cara. De cuadro, hoygan.

Carma es un sol. Con patas y todo. De esas personas que te dan la cama buena cuando vas a su casa y que al partir un bocadillo te dan la "mitad grande".
Si es que derrocha bondad por todos los poros. Y la quiero. Mucho.

Ahora podéis hacerme anfolous, que el siguiente paso es vomitar purpurina. Pero que sin pasarse, que ya paro.

Pues eso, que fue llegar allí y tenerla una hora en shock, a la pobre. Que qué hacía ahí, que qué sorpresa. Por suerte fue sospresa de las buenas, no de las de "ahora viene ésta y me jode los planes que tenía". Bueno, eso creo.

Y después del susto me sacó a pasear. Y me llevó a cenar a un sitio rico:
















Con hamburguesas de verdad, y una decoreision chulísima. Porque es que yo soy como Goyo, aiguantuliveinamérica.

Y volvimos a casa a pimplarnos unos lingotazos de Baileys. Y a la compañera de Carma se le cayó el vaso, y lo manchó todo. Y nos reímos un buen rato, porque Compañeradecarma decía tacos mientras intentaba limpiarlo.

Al día siguiente ella tenía que ir a nosédónde, así que me quedé durmiendo la mañana. Porque yo por la noche no, pero por la mañana duermo como si fuera mi último día en la Tierra.

Luego fuimos a comer, y luego a mirar tiendas. Y a mí no se me puede llevar a mirar tiendas, porque me arruino. Y la hijaputa de ella lo sabe. Y me llevó.

Ésta se la guardo.

15 feb. 2011

Mi abuela

Voy a hablar de mi abuela. La mujer tiene casi 80 años, pero en el fondo sigue teniendo 8. La semana pasada tocó cena familiar, así que nos pusimos como bolas de tanto comer. (Claro, que si tú llevas el postre, que si yo llevo esto otro... al final salí de esa casa rodando). Pero a lo que iba, que me voy del tema. Me voy. Mi agüela, que es un sol de mujer, pero claro, ponle un pastel delante...


-Es que la cebas, papá, y claro, luego está como está - mi madre, con mirada fulminante a la barriga de mi abuela.

-¿Yo? ¡Pero si es ella la que come! No para de comer dulce, que es lo que más le gusta - mi abuelo se excusa, medio con razón y medio no, porque sabe que mi abuela nunca le dice "no" a algo que lleve azúcar.

-Claro, y si a ella le guhta el dulse, y tu ademáh le comprah máh...- mi tía con su acento de Venezuela y cara de "sabes que no tienes la razón así que no insistas".

-¡Si yo sólo compro una vez al año, polvorones por Navidad!- Abuelo, excusándose de nuevo.

-Ya, ¿pero cuántos traes? ¿Diez kilos?- yo lo dije, pero estaba en la mente de todos. Todos conocemos al abuelo y sus cantidades industriales de todo lo que se pueda comer.

-No...cinco.

-¡Ahhh bueeeno, sólo cinco kilos!... - todos a la vez, con cara de "abuelo no jodas".

-Mamá, ¡los polvorones tienen manteca de cerdo, es lo que te hace subir el colesterol! - mi madre pone el grito en el cielo.

-¿Y qué más os da? Yo ya estoy vieja, ¡déjame disfrutar lo que me queda! Meteos en lo vuestro - Abuela por fin entra en acción. Amén.



Así es mi abuela. Habla poco, pero cuando lo hace, "tuché". Bueno, eso de que habla poco es relativo, porque cuando llama por teléfono a ver quién es el listo que la hace callar.

29 ene. 2011

Vuelta a la autoescuela

Pues ahí estaba yo el otro día, comiendo y pensando (sí, a veces me sorprendo haciendo dos cosas a la vez) y me dije "Pati, tienes que volver a la autoescuela". Porque eso de depender de la gente para ir a un sitio y a otro no sale rentable. Pero es que esa es otra, es la cuarta vez que vuelvo a la autoescuela, lo que significa que lo he dejado ya tres veces porque me da muchísima pereza no tengo tiempo. Y ya lo he dicho, como no lo saque de ésta, lo dejo y me desplazo en patinete. He dicho.
Así que juntando toda mi fuerza de voluntad, al día siguiente me planté en la autoescuela a ver cómo iba la cosa.

-¡Hombre Pati, te reincorporas otra vez! - secretaria, con sonrisa de yaeshoradequelosaquesvagademierda.
-Sí, a ver si lo saco ya - yo, con una sonrisa más falsa que un billete de trescientos.

Entré en clase dispuesta a aguantar una clase mortalmente aburrida y esperar observando las señales que decoraban la pared, de las que supuestamente me tenía que acordar, pero me sonaban todas a chino. Esperaba a mi profesora de siempre, cuando al oír el sonido de la puerta, me giré, y ahí estaba él. Recién sacado de "La gata sobre el tejado de Zinc", el doble de Paul Newman me iba a dar clases de conducir. Y claro, yo así, no me concentro. En vez de concentrarme en los sistemas de frenado de un coche, la mente se me va a las utilidades que le podría dar al coche con Paul. Y no, no es conducir.

Creo que a partir de ahora me costará menos ir a clase... eso sí, lo de atender ya no lo veo tan claro.

Que digo yo que tendré que presentarme, ¿no?

Pues aquí estoy, que he decidido hacerme un blog de éstos para hablar de mí (con lo que a mí me gusta), y quejarme del mundo, que se me da bastante bien debido a la asombrosa cantidad de idiotas que hay en él porque así me descargo un poco.

Bueno, ésto es así como la bienvenida, ahora voy a mi primer post, que tengo que contar mi vuelta a la autoescuela.