13 ago. 2011

De aquí no me mueven ni con grúa.

Que me han dicho que en seis horas me tengo que ir de Londres, y esto no estaba en el contrato. Bueno a lo mejor sí, estas cosas me pasan por no leer la letra pequeña.

Pero yo ya les he dicho que ni cobrando, vamos. Yo de aquí no me pienso mover ni un pelo, me niego rotundamente. Así que si sale en las noticias una mujer encerrada en una cabina telefónica no os alarméis, sólo mandadme comida. Preferiblemente jamón, gracias.



Ahora me voy a llorar bajito mirando a la pared y a tirarme de los pelos.

PD. Dinero también podéis mandarme, que desde la cabina las llamadas salen caras.


11 ago. 2011

London part guán.

Patitiesa al aparato. Iba a decir eso de 'corresponsal en Londres', pero hablar de trabajo en vacaciones me da alergia.
Pues eso, que aquí llevo un mes y ya no sé ni por dónde coger el post.
Ésta es la razón por la que las madres torturan a sus hijos con los cuadernillos de verano, porque 'hay que hacer un poco todos los días para que no se te olvide, que luego llegas el primer día al colegio y quedas como una tonta. Y no quiero que mi hija sea la última de la clase.' Ahí viene la colleja, no falla.

Así que para romper un poco el hielo me voy a quejar, que en eso tengo un máster.

Lo primero, el tiempo. El tiempo meteorológico londinense es peor que una pedrada en el ojo; sales de largo y con abrigo porque hace frío, pero espérate porque a las dos horas te salen llagas de la fritura que coges. Eso sin contar que en en el metro hay la temperatura de una vitrocerámica con el cocido a medio hacer.
Sales con vestidillo porque hace buen día y a los diez minutos te encuentras tocando el acordeón y pidiendo limosna para poder comprarte una chaqueta, o cantando para que caigan batamantas del cielo. Y cagándote en la puta madre de envidiando a todo el que pasa con cara de estar calentito en su abrigo. Cabronazos.

Lo segundo, el otro tiempo. El horario de los ingleses es la mierda hecha reloj. ¿A quién se le ocurre levantarse a las 7 de la mañana, comer a las 12 y cenar a las 6? A un inglés, porque a las 2 de la madrugada les cierran los bares. Pero vamos, que para ellos las 2 debe de ser ya la hora del after. 'Vámonos para casa, no sea que a estas horas vaya a amanecer'. MARGARITOS, QUE SOIS UNOS MARGARITOS.

Podría seguir quejándome y despotricar contra lo que aquí llaman comida, pero cuando voy a Camden a ponerme hasta las cejas de fruta con chocolate, se me olvidan todos esos cartones y plásticos que me hacen tragar cuando no hay tiempo para comer decentemente.

Que también, lo que no se vea en Camden... A veces hay gente que está pidiendo a gritos un poco de cariño y una bolsa con ropa limpia. Y porque aquí no está mi madre, que a ver con qué cara se quedaban esos al verla acercarse para poner el grito en el cielo: '¿Pero tú te has lavado la cara antes de mirarte al espejo? Arréglate por favor, péinate un poco y quítate esos pantalones rotos, que pareces una pordiosera!' Luego tocaba el 'Yo así no salgo contigo a la calle', pero eso creo que sólo me lo decía a mí, me tenía mucho cariño.

Lo voy dejando, para que sigáis con el corazón en un puño por ver qué tal estoy con todo el follón que hay aquí montado. Sé que os estáis muriendo por saber si soy yo la que escribo esto o un sicario cobrando por palabras.

Otro día os cuento lo hasta los cojones que estoy de la gente por la calle o cómo me enamoré de un polaco.

Y de paso pruebo esto de la 'ubicación', que con tanta cosa nueva en las redes sociales y el internete me voy a comprar por eBay una piedra y un martillo para bloggear ahí. Y a ver quién me dice que no se lleva lo 'vintage'.